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Sabemos

10 de noviembre de 2015

En medio de tanto ruido, cuando la perplejidad frente a lo que ocurre nos confunde por un momento, mientras contabilizamos disparates, torpezas y agravios, no perdemos las certezas y convicciones, porque sabemos…

Sabemos que la aspiración de un pueblo a autogestionarse es legítima. Apenas importa cómo defina cada cual lo que es una nación, porque lo que nadie puede discutir es el sentido íntimo de identidad y de pertenencia a un grupo, y el deseo de ser soberano respecto a su propio futuro.

bandera-de-catalunaSabemos que tratar los asuntos y las demandas de manera pacífica y civilizada es lo que corresponde, y que lo esperable es un interlocutor con la misma actitud, con las mismas reglas de juego.

Sabemos que es mucho más democrático votar que imponer, proporcionar urnas antes que amenazar. No importan los eufemismos que se usen para decir lo contrario: la democracia escucha la voz del pueblo y actúa en consecuencia.

Sabemos que todos los temas son abordables… o deberían serlo. Que no hay nada sacrosanto, nada, en el concepto de patria o de integridad territorial, o de trayectoria histórica y costumbres. Que en las relaciones humanas se trata de consensos y pactos, revisables y mudables.

En este delicadísimo momento entre España y Catalunya, hemos escuchado hasta el hartazgo que todos lo han hecho muy mal, en los dos lados. A ver, a ver. Que sabemos que Rajoy y su gobierno han cometido errores políticos uno detrás de otro. El segundo, el no facilitar la expresión de la voluntad de los catalanes, negándola y denostando los anhelos de millones de personas. El quinto, insistiendo en que él va a dialogar, que el debate es su medio natural, que el canal está abierto para discutir los temas… Todos, menos el del conflicto. Sí, señor. Olé tú. Y las amenazas: que si las pensiones, los bancos, el ejército, Europa… Y suma y sigue.

Sabemos que caso de producirse una desconexión de España, nos encontraríamos en un escenario que nunca se ha dado en Europa en estas circunstancias. Han querido amedrentarnos con falsos supuestos apocalípticos, cuando nos consta que la UE actúa de manera pragmática, haciendo el images9A5UQU95camino mientras lo anda.

Sabemos que en Catalunya no somos todos de la misma opinión. ¡Pero es que esto ya lo sabíamos! Cada vez que ha habido elecciones hemos tenido una prueba clara de ello. ¿Que nos encontramos con criterios dispares y que colisionan? ¿Que hay fractura? ¿Dónde está la novedad? Esto es lo que se da siempre, y los demócratas sabemos manejarnos en estas situaciones. Suele ser, aquí y en todas partes, que se hace lo que dispone la mayoría que obtiene la confianza de los ciudadanos.

Las cuentas que se han echado después del 27-S han mostrado que la formación en matemáticas de nuestros políticos y de muchos de nuestros compatriotas ha sido un completo fracaso. Porque todos sabemos que, en última instancia, quien se abstiene de votar en unas elecciones es que le da más o menos igual lo que se está dirimiendo en ese momento, y que acatará lo que decida la mayoría. Lo mismo ocurre con el voto en blanco (que se reparte entre los partidos y favorece a los mayoritarios). De manera que no pueden contabilizarse como NO todos estos supuestos, ni los votos de Catalunya Sí que es Pot, que abogaban por hacer una consulta.

Sabemos, pues, que hay verdaderamente una mayoría en favor del SÍ, un 48%, y solo un 39% en bandera_9_20121226_1333185737favor del NO. Y como sucede siempre, se lleva a cabo la política de gobierno que decide esta mayoría. Porque quien pierde, pierde.

¿Acaso no se recuerda cuál era el compromiso con que Junts pel Sí acudía a las urnas? ¡Sabemos que era justo este, iniciar el proceso real hacia la independencia! Para una vez que alguien cumple sus promesas…

Por otro lado, el Sr. Mas seguramente está haciendo un flaco favor al procés. No me extenderé aquí, pero recordamos perfectamente sus palabras cuando nos aseguraba que, si era necesario, él daría un paso atrás. Quizá el momento es ahora. Sin embargo, lo que está haciendo la CUP tampoco ayuda en nada en este momento tan crítico. Que si del otro lado se nos ha escenificado el Manual paso a paso de lo que no hay que hacer en política frente a un conflicto de envergadura, nos gustaría que desde aquí se actuara con inteligencia y con sabiduría.

Sabemos todas estas cosas.

Sres. políticos, hagan el favor de hacer lo que se espera de ustedes, y no porque cobran para ello, sino porque se supone que nos representan. Este es su momento. ¡Hay tantas cosas en juego! Dejen sus egos, sus visceralidades, su contabilidad de votos posibles, sus ambiciones económicas personales, y trabajen al servicio de los ciudadanos. El pueblo ya ha hablado, ahora les toca a ustedes.

Mi marido me indica que mejor comienzo este comentario diciendo: “Tengo una amiga cuyo marido…”

Tengo una amiga cuyo marido no se da cuenta de cuándo ella ha ido a la peluquería. Mi amiga se alarma y piensa: “¿Cómo es posible? ¡Si vengo con el pelo de un colorao llameante, me han cortado pelu1un palmo de melena y, sin mi consentimiento, la peluquera -que siempre cree que sabe más, que incluso pretende conocer mis más íntimos gustos no verbalizados- me ha dejado la parte superior de la cabeza como el sombrero de una seta, absolutamente globoso!”.

Por otra parte, el marido de mi amiga tiene a estas alturas una mata de pelo más bien escasa, que lleva generalmente muy corta. Cuando sale de casa, se mira en el espejo del ascensor y, en ocasiones, exclama: “¡Caramba! ¡Cómo llevo el pelo!”. Ella le mira y piensa: “¿Qué pelo?”. Pero dice: “¿A qué te refieres?”. Y él que contesta, todo serio: “Aquí, ¿no ves? ¡Todo esto tieso pa’un lado!”.

Mi amiga lo mira y calla. “Tres pelos -¡tres, literalmente!- fuera de lugar… ¡y se da cuenta!”.pelirroja

Siempre le asombra esa extraña capacidad de observación de su marido, tan selectiva, tan aleatoria, tan… prefiere no nombrar los descorazonadores adjetivos que le vienen a la mente.

Sin embargo, ella sabe que, cada vez que llega a casa después de haber pasado por la peluquería, su hijo pequeño le dirá: “¡Mama, qué guapa estás!”. Y eso la hace sonreír. Y también que al día siguiente, en la oficina, alguna de las compañeras le comentará que hoy se la ve estupenda, que le queda bien el nuevo peinado; y el guardia de seguridad apuntará que no ha traído las gafas de sol, para no quedar deslumbrado con tanta belleza…

¡Qué cosas curiosas tiene la vida!… –piensa mi amiga.

Tota la setmana el cel ha estat pesat i plorós, i aquí més aviat som fills del sol mediterrani.

A més, aquests últims mesos l’oficina està envoltada per comandos de treballadors atacant diverses obres d’envergadura, 34606675882fent barrinades atordidores: al que serà un hotel nou al costat, paret amb paret, i a la part subterrània del carrer, de manera que les voreres són rases profundes gairebé en el buit, fins els foscos túnels dels trens.

També aquesta setmana ha estat una mica grisa i emboirada per tot el que s’ha donat després de les eleccions del passat diumenge. Quedo ben parada davant de tanta exhibició de matemàtica creativa! Quin talent! I quin desfici indissimulat…

Participació com mai havíem vist al país, victòria indiscutible de les llistes independentistes amb majoria absoluta en escons, i victòria rotunda en vots. Però… el plebiscit no s’ha guanyat… per poc! Qui ho hagués dit, no tants anys enrere, que podria donar-se un resultat com aquest? Però s’ha donat!

Sento vergonya de la poca honestedat dels qui han perdut, fent malabarismes amb els números, els percentatges, les interpretacions… Quina inventiva! Comptant i descomptant, afegint cap aquí i restant d’allà en grups inversemblants… Mare meva…! El que hem de sentir! Perquè, a veure: si el SÍ, amb un 47’8% dels vots no ha guanyat, encara menys ho haIMG_20150930_114935 fet el NO amb un 39’1%. Si us plau…

La qüestió és que ara s’ha de constituir el Parlament. Un Parlament que reflectirà el que han dit les urnes. I a la banda del SÍ això ha quedat una mica complicat, amb tots presoners de les paraules dites en campanya, si és que són polítics seriosos i de refiar.

S’haurà de negociar i no trair-se, i arribar a enteses que possibilitin el treball en comú que resta per fer. El camí no és fàcil. I volem confiar que els qui han quedat com a dipositaris de la nostra voluntat sobirana ho sabran gestionar, i voldríem que ho fessin amb excel·lència.

Si el Sr. Artur Mas és un escull insalvable, li demanem un pas enrere. De la mateixa manera que vem elogiar el seu discurs coherent i racional, li preguem que compleixi el que va dir en aquest sentit ja fa un temps.

Ah! Per si algú té curiositat per algunes paraules anteriors meves*, jo mai he votat a la dreta, a la catalana tampoc. Hi ha una espècie de consciència de classe treballadora que m’ha estat molt difícil d’obviar. Només en aquesta ocasió, en la llista unida, el Sr. Mas ha tingut el meu vot.

I torno al que estava dient. Volem respectar els polítics i no desar-los a tots en el mateix calaix. Doneu la talla. Al menys en aquesta ocasió. Que el món ens està mirant.

(Article esmentat: * http://protestantedigital.com/magacin/37370/A_vueltas_con_Catalunya , per Febe Jordà)

Publicado en Protestante Digital.

Un grupo de unos 220 creyentes apuestan por “posicionarse con libertad según la conciencia”. Confían en la “madurez de las iglesias” para “tratar civilizadamente las diferencias de opinión”.

AUTOR Joel Forster BARCELONA 16 DE SEPTIEMBRE DE 2015 10:35 h
esteladas, barcelona, evangèlics per la independènciaEsteladas en Barcelona. / Agencias

Conforme se acercan las elecciones catalanas del 27-S, crece en la redes sociales el intercambio de ideas sobre lo que podría suceder después de que la gente emita su voto. En el debate participacn también cristianos evangélicos que quisieran ver como Cataluña se convierte en un estado independiente.

Algunos de estos cristianos catalanes se han reunido alrededor de “Evangèlics per la Independència”, un grupo surgido en Facebook.

Lo forman ya unas 220 personas, y su impulsor, Natanael Planes, explica que se lanzó la idea “para personas con inquietudes políticas y comprometidas con el fin de valorar la realidad evangélica e independentista, facilitando un espacio libre de debate sobre la independencia de Catalunya”.

El grupo en la red social es privado (para evitar encontronazos muy habituales cuando se aborda el tema en internet), pero no está cerrado a “la posibilidad de añadir más personas con buena disposición para el diálogo”.

Está claro que los integrantes comparten una misma sensibilidad política, pero buscan “ayudar a construir una opinión bien formada y fundamentada, aunque no sea un espacio formal de reflexión”, dicen.

Como parte de la serie de artículos que Protestante Digital está publicando en relación a las elecciones autonómicas de Cataluña (27 de septiembre), hemos hablado con siete representantes de “Evangèlics per la independència”.

Puede ver los perfiles de quienes responden al final del artículo.

1untitled

PREGUNTA. ¿Cómo os comunicáis entre vosotros? ¿De qué temas se habla en el grupo “Evangèlics per la independencia”?

Natanael Planes: “Se trata de que la comunicación fluya”.

Gerard Urrutia: “Hablamos sobre el derecho a decidir y el proceso político que vivimos: noticias, escritos, actos, etc. Se trata de poder construir una opinión rigurosa, a la vez que las opiniones personales”.

Natanael Planes. / Febe Jordà.

Susanna Pellicer: “Recientemente nos ha servido para crear un numeroso grupo, unas 80 personas, para asistir juntas y hacernos visibles en la manifestación del 11 de septiembre”.

PREGUNTA. Una pregunta que se repite en las redes sociales y que os planteamos: ¿es posible ser creyente e independentista?

Pau Vadillo: “Rotundamente sí. De la misma manera que se puede ser creyente y unionista. O creyente y federalista. En esta cuestión entran en juego los sentimientos, y por ello levanta tantas pasiones y posiciones encontradas. En mi opinión lo que no es posible es ser un seguidor de Cristo y no defender la libertad en su más amplio sentido”.

Ismael Gramaje: “Cada creyente debe posicionarse con toda libertad según su conciencia y actuar en consecuencia, considerando siempre los grandes principios del respeto, la tolerancia, la libertad de conciencia y, por supuesto, la no-violencia”.

Febe Jordà: “Creo que es una pregunta fuera de lugar, una pregunta trampa. Porque presupone que contemplar la posibilidad de la soberanía de un territorio está en el mismo rango de cuestiones como: ¿se puede ser creyente y malversador de fondos públicos? ¿se puede ser creyente y maltratador? Por favor… Es una pregunta que ofende porque, lisa y llanamente, implica que tener opinión y discrepar es pecado”.

Susanna Pellicer. / Gerard Urrutia.

2untitledSusanna Pellicer: “Durante muchos años se nos ha dicho que el creyente debe mantenerse al margen de la política, pero yo creo que no tiene sentido: la política existe y mueve el mundo, y si queremos mejorarlo y cambiarlo debemos hacerlo desde dentro”.
Gerard Urrutia: “Las convicciones que nos llevan a defender con firmeza nuestras posiciones independentistas se basan en una convicción honesta y rigurosa de hechos y datos históricos, sociales y políticos. El actual sentimiento de ‘desafección’ hacia el estado español para muchos ya es irreversible, provocado por un lento y largo proceso histórico de agravios y decisiones que han consumado el divorcio que, en un contexto de libertades democráticas, da plena legitimidad a una reivindicación que consideramos innegociable: el derecho a decidir nuestro futuro. No es un proceso contra nadie sino a favor de nuestras aspiraciones, que consideramos legítimas, como es el deseo de ser los artífices de nuestro propio destino”.

PREGUNTA. ¿Creéis que la Biblia dice algo explícito sobre la independencia o no de una región o sobre, en general, el derecho a decidir cuestiones nacionales?

David Oliver: “La Biblia habla de hacer trabajar los talentos que nos han sido dados. Entiendo que quiere decir aplicar siempre la ley del esfuerzo, intentar mejorar, aprovechar los recursos… en lugar de esperar que caigan del cielo. También nos enseña que debemos orar por nuestros dirigentes, para que sepan tomar las decisiones correctas. Pero cuando ves que éstos no escuchan durante años y años y no respetan las diferencias, entiendes que quizá debes buscar un sistema diferente en el que se respeten las diferentes culturas, se ejercite el diálogo y multiplique los talentos en beneficio general. La independencia pretende gestionar los recursos de manera más eficiente y estimular la cultura, y esto siempre de manera inclusiva”.

Natanael Planes: “No creo que haya una referencia explícita, pero la relación con algunos personajes bíblicos con sus líderes o políticos del momento tiene muchas coincidencias: Moisés, Pablo, Sansón…”.

Pau Vadillo: “Si echamos la vista atrás, podemos ver como había leyes que permitían la discriminación por sexo o por etnia, por ejemplo, y que si bien fueron aceptadas en el pasado hoy se consideran superadas por toda la sociedad. Nosotros, en los últimos años, venimos asistiendo a un creciente menosprecio por parte de los gobiernos españoles, sean del color que sean, hacia Cataluña, su lengua, su cultura, su economía y hasta sus leyes”.

Ismael Gramaje: “No creo que en la Biblia se hable explícitamente de estas cuestiones, pero sí podemos encontrar los principios que guíen nuestra participación tanto en el debate como en el proceso”.

Gerard Urrutia: “En ciertos casos, como en las ocupaciones coloniales, se pueden deducir ciertos principios bíblicos, como la justicia y el respeto, que dan legitimidad a reivindicaciones independentistas y, en general, a una ruptura de la legalidad que se considera injusta. No debemos confundir legalidad con justicia. La Constitución de 1977 establece un marco legal, ciertamente debatible y para muchos superado, pero no determina en ningún caso lo que es justo o no. Los cristianos estamos llamados a ser rigurosos tanto con respecto a la reflexión como a la acción, y a actuar en conciencia según lo que creemos que es conforme a la verdad, de manera honesta, promoviendo lo que es justo con una actitud solidaria y sensible respecto a los demás, fomentando el entendimiento y el diálogo. Tenemos la conciencia tranquila y tampoco cuestionamos a los que defienden la posición contraria, que pueden hacerlo con la misma convicción evangélica. Por eso creemos que los estados plenamente democráticos se han dotado de un mecanismo eficaz para dirimir pacífica y respetuosamente las diferencias políticas, como son las urnas. Esta situación no se da en este país, donde se nos limita este derecho. Finalmente, es extraño y sintomático de que vivimos una anomalía el que esta pregunta se plantee solo en una dirección”.

PREGUNTA. ¿Hay debate en las iglesias catalanas sobre la cuestión de la independencia?

 3untitledIsmael Gramaje: “Sí que lo hay a nivel individual desde la normalidad, como con cualquier otro tema de la actualidad”. A David Oliver le gustaría que fuera “sea siempre desde el respeto y el amor”.

Gerard Urrutia: “En las iglesias integradas en la sociedad y cultura catalanas lejos del modelo de gueto cultural que también se da, se capta la pluralidad de opiniones, lo cual no nos supone ni miedo ni incomodidad”.

Ismael Gramaje. / Pau Vadillo.

Febe Jordà: “Hay alguna iglesia que, como con cualquier tema, asume la cuestión como propia y la debate, ha invitado a los políticos y especialistas en los temas, para que la congregación pueda tener una opinión más informada. En otras se trata la cuestión a un nivel más personal e informal. En algunos lugares se ha caído en la tentación de usar el púlpito para defender únicamente la postura del pastor respecto a la independencia. En otras el tema es un poco tabú, quizá porque ellas sólo se ocupan de cuestiones espirituales y no de las humanas y terrestres, aunque pienso que equivocadamente, pues lo humano, lo social, todo lo que concierne a nuestros conciudadanos debería interpelarnos a nosotros como cristianos”.

PREGUNTA. ¿Veis riesgo de que en algunas iglesias evangélicas puedan crearse tensiones o divisiones en relación a esta cuestión en los próximos meses?

Ismael Gramaje: “No lo creo en absoluto y, si las hubiese, no serían significativas en número ni más graves que las que se producen por otros motivos”.

Pau Vadillo: “No desearía que se dieran tales situaciones, pues por encima de todo creo que los cristianos nos debemos saber ciudadanos del cielo, no de este mundo, y esto pasa por delante de cuestiones políticas. Por ser un tema que toca los sentimientos no descarto que pudieran darse discusiones acaloradas, pero es preferible eso a tratar de vetar siquiera el diálogo”.

Susanna Pellicer: “Durante muchos años en muchas iglesias ha habido el debate del idioma de los cultos y creo que esto se ha superado de una manera inteligente, incorporando el catalán a sus predicaciones y a sus cánticos con toda normalidad. Si en una iglesia el tema de la independencia genera tensiones es que seguramente tiene también otros problemas más graves. Nosotros convivimos en la misma comunidad personas independentistas, catalanistas, federalistas y del PP”.

Natanael Planes: “Confundimos unidad con unanimidad, con tener todos una misma opinión sobre todas las cuestiones. Podemos estar unidos y pensar diferente basándonos en lo que nos une y no en lo que nos separa”.

David Oliver.

4untitledDavid Oliver: “¿Sabíais que el pueblo catalán es el segundo menos evangelizado del mundo? Me refiero a la gente nacida en Cataluña, los que sus abuelos y bisabuelos ya hablaban catalán. El crecimiento de muchas iglesias se debe a la inmigración y muchas veces, por amor a los de fuera, nos olvidamos de evangelizar a los de casa. Quizá es el momento de reflexionar al respecto y analizar cómo es la cultura y la lengua en Cataluña, y que las iglesias tengan una visión más abierta”.

Febe Jordà: “Creo que todo el mundo está un poco a la expectativa esperando ver lo que realmente pasa después de las elecciones. Pero no descarto conflictos, sobre todo por los antecedentes que, para nuestra vergüenza, tenemos de discutir y murmurar por todo, hasta por cuestiones absolutamente fútiles, llegando a situaciones bien dramáticas. Sin embargo, creo que la madurez de una iglesia, y de cualquier persona, pasa por tratar civilizadamente la diferencia de opinión, y más cuando no compromete principios bíblicos”.

Gerard Urrutia: “Es difícil asegurar nada, pero mi percepción es que no, por lo menos en las iglesias integradas. De hecho, hubiera sido más probable y lógico que se hubieran producido tensiones por la falta generalizada de normalización en el uso del catalán en las iglesias, y no ha sido así. El talante imperante es flexible y tolerante, como lo es el ambiente general en Cataluña, a pesar de los numerosos intentos malintencionados de desmentirlo. No pienso que exista ningún riesgo de división dentro de las iglesias. Además, el proceso soberanista reconoce y respeta la realidad cultural y lingüística plural de Cataluña, de manera que nadie debería sentirse violentado. Finalmente, respecto a los vínculos emocionales con España, igualmente el proceso prevé mantenerlos e incluso potenciarlos, pero simplemente desde una posición de iguales y no de súbditos. Respecto a las relaciones entre iglesias y la comunión práctica que ya practicamos de manera habitual con hermanos y comunidades de todo el mundo, sin ninguna distinción, permite asegurar que no han de verse alteradas”.

PREGUNTA. ¿Creéis que los evangélicos, sean de la posición que sean políticamente, pueden ayudar al diálogo entre posturas enfrentadas?

El grupo considera, que sí, que “deberíamos, siempre tendríamos que ser ejemplo de cómo tratar los conflictos, en contraste con muchas actitudes y modos de hacer que vemos en lo público, poniendo el respeto como fundamento”.

Gerard Urrutia: “Nuestra voz a nivel institucional no se escucha demasiado. Me da la impresión de que a menudo calibramos mal la importancia de los problemas y que, además, somos selectivos”.
LOS ENTREVISTADOS

Ismael Gramaje. Sevillano, 41 años. Ha estudiado Relaciones Públicas y es licenciado en Teología (IBSTE). Desde hace más de 14 años ha servido como pastor en la UEBE (iglesia bautista de Manlleu y actualmente en la iglesia bautista de la Barceloneta). Actualmente es vicepresidente de la UEBC (Unión de Iglesias Bautistas de Catalunya) y forma parte del secretariat del Consell Evangèlic de Catalunya.

Febe Jordà. Pedagoga, escritora y conferenciante. Directora de actividades infantiles y juveniles en Tiempo Libre. Profesora de la Escola Evangèlica de Lleure y de Escrituras Online. Miembro de la Església Unida de Barcelona.

David Oliver. Profesor asociado en diferentes Universidades y Escuelas de Negocios. Colabora con diferentes ministerios a nivel internacional para llevar el evangelio a las nuevas generaciones. Actualmente sirviendo en el ministerio de Internet de Campus pour Christ, en el equipo de Media de Alpha International, y liderando el equipo pastoral de su iglesia local EPV en Valldoreix, Barcelona.

Susanna Pellicer. Teniente de Alcalde de Benestar i Ciutadania del Ajuntament de Sant Cugat del Vallès. Militante de Convergència.

Natanael Planes. Productor, promotor, community manager en distintos ministerios a nivel estatal. Tallerista y líder de jóvenes de su congregación Colors.

Gerard Urrutia. Médico epidemiólogo, trabaja en investigación biomédica en el Hospital de Sant Pau de Barcelona. Miembro de la iglesia evangélica de la calle Trèvol (AAGG) de Barcelona.

Pau Vadillo. Asiste a la iglesia de La Viña ciudad. Licenciado en Derecho por la UPF. Es comercial. Colabora con la emisora Onda Paz.

1 de setembre

mollPer un moment, abans de sortir el sol, ha fet fresqueta, però només per uns breus instants enganyosos. Esperem les pluges per avui i demà, i que la temperatura, en aquesta davallada de l’estiu, tingui una mica de pietat dels mortals.

Malgrat tot, el canvi és evident: molta gent a la parada de l’autobús, trànsit intens, els companys que ja han tornat, les cafeteries de treballadors ja plenes…

És el preàmbul de la GRAN RUTINA. Només resta que comencin les escoles.

El vague record del que vindrà, una espècie de cansament anticipat, la foscor dels vespres quan el rellotge tot just assenyala les hores primeres de la tarda, el fred, una sensació difusa d’ofec…

Però encara es estiu! Estaria bé que la festa continués uns dies, unes setmanes més. I, amb el nostre esperit positiu, farem que sigui així. Per començar, celebrarem una barbacoa amb amics!

imagesF2KPIQK2Avui plou des d’abans de primera hora, i fa fred! Jo no em queixaria… no em queixaria tant si no fos que som a l’agost, a l’hemisferi nord!

Dins l’oficina l’aire condicionat està posat com si la temperatura exterior fos la de la fusió de l’àtom, i aquí ens trobem les companyes i jo maldant per trobar alguna peça d’abric, com ara jaquetes, mocadors de coll, mitjons… o alguna cosa que en faci la funció.

Dels dies de pluja m’agrada que a la feina surten camps de bolets de colors formats pels paraigües oberts que s’eixuguen als replans de l’ascensor.

Uns companys aquí al costat, que han sortit a fumar, estan parlant de com està el país, i la corrupció, i a qui podrien votar amb confiança… I comprovo que el desànim avui és més aviat general.

images920R33IJNo tinc ni ganes de sortir a fer el cafè. Sento que, per moments, m’envaeix la malenconia.

Però puc presentar un atenuant: dos dels meus fills marxen a viure lluny… un altre cop. A ells els veig il·lusionats i amb ganes de començar aquest nou projecte, i això em consola.

Però la distància… Quan tornarem a esmorzar plegats? O donarem un passeig sense anar enlloc? M’agrada observar-los mentre llegeixen, o riuen, o cuinen…

Jolín, jolín! Avui és un dia… estrany.

imagesEl passallibres (en anglès, bookcrossing) consisteix a deixar llibres en llocs públics per tal que altres els recullin, els llegeixin i els tornin a deixar. El funcionament és simple i la idea prou atractiva pels lectors empedreïts… especialment si els seus recursos econòmics i/o l’espai disponible per l’emmagatzemament són limitats.

Vaig sentir-ne a parlar fa uns cinc o sis anys i em va semblar una iniciativa estupenda. Es veu que el moviment el va començar un tal Ron Hornbaker el 17 d’abril de 2001, inspirat per un web de seguiment del recorregut de bitllets estatunidencs anomenat ‘Where’s George?’.

Pels més curiosos, copio de la Vikipèdia: “Quan una persona disposa d’un llibre que pretén alliberar a la jungla, el primer que ha de fer és entrar al web oficial del moviment (http://www.bookcrossing.com). Allí l’ha de registrar per tal d’obtenir un BCID (BookCrossing ID number), una identificació única per a cada llibre. Després l’hi ha de posar una etiqueta on consti el BCID i les instruccions a seguir per la persona que localitzi el llibre. I, finalment, deixar el llibre en un lloc públic com un banc o una cabina telefònica. Quan algú localitzi el llibre ha d’entrar a la pàgina web, notificar la troballa i, un cop llegit, tornar a alliberar-lo anotant al web la nova ubicació”.

La qüestió és que a prop de la meva feina hi ha un lloc on els passallibrers deixen llibres. Quan el vaig descobrir, els ulls em feien pampallugues perquè, en ser un lloc cèntric, no n’hi havia un ni dos d’exemplars: n’hi havia desenes!

bookcrossingJa fa temps, doncs, que llegeixo llibres que agafo en aquest punt: els miro, els fullejo, observo la mida i el tipus de lletra, de vegades llegeixo la contraportada, els peso… i finalment trio.

La meva hora preferida per a la lectura és la nit, ja estirada al llit. Fa sis dies que, ja ajaçada, vaig començar a escanyar-me i a tossir, de tal manera que em vaig haver d’aixecar per no deixar aquesta vida sense oposar un mínim de resistència.

El dia següent, tres quarts del mateix: m’estiro, començo a llegir, i de poc que no m’ofego entre tos, esternuts i escanyament general.

I el tercer dia, més encara. Tant és així que alguns habitants de la casa es van acostar a la meva cambra per comprovar que no era la meva hora final i, en cas de que ho fos, potser escoltar les meves últimes paraules.

Jo soleta vaig arribar a la conclusió de que l’exemplar del passallibres que intentava llegir em feia al·lèrgia com a mínim, si no és que, directament, estava enverinat. Bookcrossing assassí!

Arribada a aquest punt vaig estar considerant els riscos que pot comportar per a la higiene i la salut agafar llibres de desconeguts deixats a qualsevol indret i dur-los a llocs més aviat íntims.

El meu primer pensament va ser tornar el llibre al punt de passallibres d’on el vaig agafar… però ja estava enganxada a la narració!

Així que ara, cada nit, agafo el llibre, m’estiro, amb el llençol em faig una mascareta nassobucal… obro la novel·la i llegeixo una estona.

Ara que m’hi fixo: el llibre en qüestió no porta cap etiqueta ni identificació… No es tracta, doncs, de bookcrossing assassí: és un infiltrat!

1Vacaciones, ¡genial! No tienes que madrugar, no debes preocuparte por los afanes laborales…

Pero tienes a un pariente cercano en el hospital.

Bueno, pues anulamos la reserva del apartamento y ya iremos más adelante.

Que no, que no se puede, que era una oferta y perderíamos el dinero; id los que podáis…

El coche ha sufrido una lluvia de resina y bolitas algodonosas, parece de camuflaje. Mejor lo lavamos antes de salir, que si no nos detendrán en la frontera…

Por fin salimos. El gps al final decide que colabora, qué detallazo (eh, que no siempre lo hace, que es muy suyo).

2Por supuesto, en la frontera nos paran. Que si dónde van ustedes, que enséñenme la documentación… Claro que también podríamos decir que nos colocamos en el único carril en que hay control policial, pues los otros cinco o seis están sin Police Nationale.

La ruta me la sé de memoria, es el camino a uno de mis lugares favoritos. Pero claro, estaría bien ir un poco atentos y no pasarse las salidas de la autopista. Cuando te das cuenta de que, efectivamente, el desvío ha quedado atrás, el gps se pone bromista y nos indica una ruta alternativa para redireccionarnos a través de pueblecitos pintorescos… con una caravana impresionante. Pero está bien: los paisajes son bonitos, son lugares por los que quizá no pasaremos nunca más… y bueno, nos armamos de paciencia.

Cuando ya localizamos los letreros de la entrada a la autopista que nos ha de llevar a nuestro destino, ya no hay caravana: estamos completamente parados. Pero como no hay prisa… Se ve que un incendio un poco más adelante cruzaba la carretera y, hasta que los bomberos no se aseguran de que está completamente apagado, no dejan circular ningún vehículo.

Llegamos a la entrada de la ciudad, el gps nos llevará a la dirección exacta y ya estaremos. Pero, por supuesto, decide apagarse. Sí, apagarse. Y no se enciende. Y nadie en la ville nos sabe decir dónde está el bulevard que buscamos…

4Estos pequeños tropiezos iniciales no empañan nuestros días de asueto: el lugar es casi idílico y nuestro espíritu está con buena disposición para la fiesta.

El domingo por la mañana el coche hace un ruido sospechoso, pero nos lleva y nos trae sin problemas a un bar que es especial para nuestra familia, donde disfrutamos de un rato hermoso de conversación.

Pero por la noche se nos hace evidente que el embrayage está a punto de romperse… aunque el motor suena bien (nos lo decimos para consolarnos, para creernos que la avería no debe ser tan grave al fin y al cabo).

¡Benditas compañías de seguros! Llamas, te escuchan, te atienden con profesionalidad, y te preguntan que qué día quieres que te repatrien y a qué taller quieres que lleven el coche. Y todos tan contentos porque, además, lo que leíamos en la póliza tenía que ver con accidentes de tráfico, y nosotros de eso nada, simplemente una avería.

3Y la gran suerte de que estamos alojados en la civilización y no en polígonos industriales, como en alguna otra ocasión, y a un paso del Canal du Midi, y de la Cité, y de sitios curiosos y dignos de ver.

Se olvidan de venirnos a recoger el día de la repatriación, pero la compañía se excusa encarecidamente y subsana la incidencia con celeridad. Y durante la espera tenemos ocasión de ver a un vecino que da de comer a los castores y los patos del río, y a las palomas. Que somos de ciudad y nos llama la atención.

Y por fin en casa. Todos querían regresar ya.

Llaman del taller y nos dicen a cuánto asciende la reparación. Nos consolamos con lo de que no ha sido un accidente, sino sólo una avería, y que podría haber sido aún más gasto.

Yo hubiera preferido quedarme unos días más y callejear, observar, aprender algo del idioma enrevesado que se gastan por allí, y escribir y respirar esa otra atmósfera.

Con unos pocos días más me hubiera bastado…

radio

 

Aquest passat dilluns 20 de juliol es va produir majoritàriament el relleu dels equips dels programes que ens acompanyen tot el curs pels que venen a cobrir aquestes setmanes d’estiu.

Les propostes substitutòries són prou atractives, algunes d’elles més festives i lleugeres, que també s’agraeix. Però a mi sempre em queda una difusa sensació d’orfandat.

Si jo desconnectés de la meva vida quotidiana tot el temps que els sons que ens resulten familiars ens deixen, potser no estaria parlant ara, però mai no és així: ens abandonen molt més temps del que jo em puc permetre!

Les veus, l’entonació característica de cadascuna, la manera de fer i de relacionar-se, la personalitat que intuïm al darrere, l’estat d’ànim que alguns cops es deixa entreveure… Les reaccions davant els temes o les notícies, la línia editorial, les seccions, la traça i professionalitat en conduir el programa, les bromes i els riures còmplices a la taula… La impertorbabilitat amb la que em deixen intervenir de viva veu, anticipant-me alguns cops, o contradient algunes de les afirmacions, escridassant fins i tot el que s’està plantejant en un moment determinat…

No sóc molt d’emissores de música sinó més aviat d’equips de persones que entre totes presenten amb cordialitat el que es proposen. I si ho fan prou bé i amablement, em poden tenir fins i tot els programes d’esports, encara que confesso que no m’interessen gens ni mica.

Quan arriba l’estiu i em deixen, i no tinc la seva companyia a les hores i els llocs habituals, em sento una mica desubicada, els trobo a faltar i desitjo que no triguin a tornar.

Perquè tots aquests dies que no hi són, ja ho he dit abans, jo em sento una mica òrfena de ràdio.

5561ecbe270f5_aula-de-colegioPor estar vinculada al mundo educativo, seguí de cerca algunas de las discusiones en torno a la asignatura de religión en la escuela, y me sorprenden ciertos argumentos que se manejan.

A raíz de la nueva ley de educación, la LOMCE, más conocida como Ley Wert, esta cuestión de la enseñanza de la religión en los centros públicos de educación ha sido comentada y debatida ampliamente, tanto en los medios de comunicación como a nivel de calle.

En mi caso, por estar vinculada al mundo educativo, seguí de cerca algunas de las discusiones, y me sorprendían ciertos argumentos que se manejaban.

Creo que el tema empieza con la definición que demos de escuela y de cuáles deben ser sus funciones. Y ahí tenemos el primer punto, porque solemos decir que la escuela debe ocuparse de la educación integral de los niños y las niñas, es decir, debe formarles en todos los ámbitos del desarrollo de su persona, desde los más técnicos – como las matemáticas o la gramática-, pasando por los referidos a cómo desenvolverse en la vida social –resolución de conflictos y mediación, cómo solicitar un trabajo o un crédito a un banco, educación sexual…-, hasta llegar a las ciencias sociales y las de la naturaleza. En este caso, pues, la enseñanza de la religión tiene perfecta cabida porque abarca, entre otras, la parte espiritual del ser humano.

Hay quien esgrime en este punto que la escuela pública en España es laica. Y esto, según queda definido en el marco legislativo también, no es así: la escuela es aconfesional y plural, pues debe dar cabida a las demandas de los padres y tutores en este sentido de tener, o no, formación religiosa, y de qué tipo. Otra cuestión es la dificultad de organizar los horarios de un centro con diferentes líneas en más de un aspecto.

De todos modos, y en este punto de la neutralidad educativa, no podemos obviar lo que suele conocerse como el currículum oculto, que entre otras cosas significa que cada maestro, cada profesor, aparte de su asignatura, transmite sus propios valores, su cosmovisión: con su forma de hacer, de reaccionar frente a las situaciones que se producen en el aula, con su estilo de vida que en muchas ocasiones es conocido por los alumnos.

La experiencia de la religión, argumentan algunos, debe ser privada. ¿Por qué? Muchas de las religiones mayoritarias en nuestro país tienen como uno de sus ejes principales la expresión comunitaria y pública de la fe. Además, caeríamos en la paradoja de que todo es expresable pública y explícitamente, salvo la religión (la filiación política, la pasión deportiva por unos u otros colores, la preferencia sexual…).

Por cierto, me sorprendió muy desalentadoramente que la gran mayoría de tertulianos que escuché o de articulistas que publicaron sobre este tema -y también compañeros y conocidos- desconocen que desde hace más de 20 años se imparten clases de religiones que no son la católica romana en los centros de enseñanza públicos: la evangélica, la judía y la musulmana, por ser de notorio arraigo histórico en el territorio. Los que son los profesionales de la información, no es ya la falta de profesionalidad que demuestran lo que clama al cielo, sino el trabajo de desinformación y confusión que llevan a cabo sobre la opinión pública.

Otros comentadores inciden en el tema de los contenidos. ¿Cómo se puede afirmar que el ser humano alcanza su plenitud cuando restablece una relación con Dios? ¿Cómo se puede enseñar, en el siglo XXI, la creación como origen de nuestro universo? ¿Cómo se puede tomar un libro un tanto particular –de muchos autores, de muchas épocas y todas pretéritas- como norma de fe y conducta en esta vida? Pues como una opción más, por supuesto; considerando, además y por ejemplo, que el ser humano no encuentra respuesta a sus inquietudes más íntimas en el mundo que conocemos empíricamente, o que muchos aspectos de las teorías científicas que se aportan como explicación del origen de las cosas no están aún demostrados, o que no deja de ser sorprendente la innegable unidad de pensamiento de los 66 libros que conforman la Biblia…

Finalmente quiero mencionar uno de los puntos que ha creado más polémica, y es la cuestión de que la asignatura de religión sea evaluable con peso en la nota media del curso.

Los criterios de evaluación suelen considerar el cumplimiento de objetivos a nivel de conocimientos, de destrezas y de actitudes. ¿Hay algo medible en alguno de estos tres aspectos en una asignatura de religión? Sí, claro. Comenzando por el conocimiento de las historias bíblicas, continuando por el contexto histórico, geográfico y cultural de cada autor bíblico, siguiendo por los distintos estilos literarios utilizados, las propuestas éticas y morales, la arqueología que puede aportar luz sobre los contenidos relatados… y llegando hasta la tesis principal que sostiene la Biblia. ¿Esto es evaluable? Sin ninguna duda.

Respecto a si se ponen en práctica las propuestas éticas o se asumen ciertos valores bíblicos, entraríamos a considerar la diferencia entre formado y transformado. Si me permitís, la conversión -¡pongamos que se diera el caso!-no puntúa, pero sí todo lo demás, igual que en la asignatura de Filosofía Contemporánea, o Historia de las Civilizaciones Antiguas, o Literatura Medieval Europea, o Educación Cívica.

Yo lo dejo aquí, insistiendo en que la enseñanza de la religión, a mi modo de ver, sí tiene cabida en la escuela, como un aspecto más de la formación de una persona. Una cosa es no ser creyente, y otra muy distinta defender el analfabetismo sobre cualquier tema relacionado con las religiones, bien sean los mitos griegos, los maoríes… o los cristiano

Publicado en Protestante Digital el 24 mayo de 2015