Feeds:
Entrades
Comentaris

¿Para qué escribo? Para comunicar algo. Escribir me resulta un reto, me divierte, es un placer ir resolviendo cada fase, cada pequeño paso de la narración de la manera que considero más adecuada, más atractiva para el lector, más bella, que mantiene el ritmo y el suspense. Sin embargo escribo para expresar, para decir, para mostrar.

Durante muchos años creí saber que tenía cierta facilidad para manejar las palabras, pero llegando al planeta Tierra a estas alturas de la Historia, me daba la sensación de que, con toda seguridad, ya estaba todo dicho, y que yo difícilmente podría aportar algo nuevo o informarlo de una forma original.

Continua llegint »

La noche

Las calles, anchas y desiertas a esta hora, reflejan dudosamente la luz de las farolas. Las distintas tonalidades de anaranjados y blancos pretenden vencer la negrura de la noche, mientras las sombras se agazapan en los recovecos de las fachadas, en los portales, detrás de los árboles del parque, debajo de los arbustos, las papeleras, los coches.

Los semáforos, como estúpidos, siguen regulando un tránsito inexistente. Unos pasos, cortos y secos, apresurados, percuten en el suelo, hasta que el golpe de una puerta los ahoga.

Sabe a ciencia cierta que no se oye nada más. Y, sin embargo, un sonido estremecedor alcanza su alma. ¿Qué es? -se pregunta, mientras su corazón, sobrecogido de terror, no sabe dónde protegerse. Aguza el oído: un coche, a lo lejos, parece perseguir la nada a toda velocidad; un camión, quizá el de la basura… sí, engulle las miserias; por un momento, una ventana ha dejado escapar con impertinencia una música tristísima. Es la noche, sólo es eso… -se dice, sin convencerse. Es esta insufrible noche, que penetra por la piel, que se cuela por los oídos y la nariz, y que, queriéndose apoderar de la mente, ensombrece los ojos. No es nada más que la noche.

Continua llegint »

Llega con el tiempo demasiado justo a la oficina. No sabe muy bien por qué, pero desde hace unos meses los minutos se le escapan desde que se levanta, y no le cunden como antes. La ducha, un breve desayuno… y porque la ropa y cualquier otra cosa se las deja preparadas ya por la noche: por la mañana no atina a conjuntar las piezas, a planchar la camisa, a coger los documentos que debe llevar.

No tiene la certeza de a qué es debido, pero ella lo sospecha, y ha leído que la leche de soja le puede ayudar. En todo caso no le hará ningún mal. Si no fuera por ese sabor a pintura mezclada con césped que le encuentra… También le da la sensación de que la ciudad se ha agrandado, que las distancias son más largas. Sale una parada después en el metro porque el camino hasta el trabajo lo puede hacer cuesta abajo.

Quizá es el colchón, porque siempre está cansada, aun cuando se levante después de dormir las ocho horas que dicen que son las necesarias. Tal vez debería considerar la posibilidad de comprar uno nuevo.

Si al llegar a casa no tuviera que hacer escalas en las tiendas, y cargar la comida para los suyos; si no tuviera que poner la lavadora en cuanto pisa el hogar, ni destender la ropa seca; si no quedaran camas por hacer, y estuviera ya todo barrido…

Sabe que el tiempo no perdona. Y le da vueltas a esa nada que se mide. Por la huella que va dejando en su cuerpo, en su rostro; por la fuerza y la destreza que le ha ido robando; por la lentitud y el empequeñecimiento que le ha proporcionado. Continua llegint »

Parece que mis piernas, por fin, responden y caminan. El sendero se dibuja bajo mis pies a medida que avanzamos, mostrando como sombras los olivos, los arbustos, los peñascos. Las colinas, familiares, las de siempre. Y el cielo, salpicado de infinitas estrellas, como en tantas otras ocasiones. Aún se oye desde aquí el balido de alguna de las ovejas, abandonadas precipitadamente por ver si es cierto. Que lo es. Porque ha ocurrido realmente.

 Hace un instante: aquel ángel estaba allí, con nosotros, y aquella luz, más intensa que la de mil soles, nos ha rodeado. Y nos hemos asustado. Era claro que estábamos en la presencia del Señor. Y hemos oído las palabras, y poco a poco hemos levantado nuestros rostros, y nuestro corazón se ha llenado de un gozo y una reverencia infinitos. ¿Es hoy, el día? ¿Es aquí el lugar? Sí, la ciudad de David, Belén efrata dijo el profeta… Tantas veces anunciado, tan anhelado durante tantos años por su pueblo, tanto tiempo con la esperanza puesta en Él, ¿y ha nacido ya, el Cristo, el Mesías?

Y se nos ha anunciado a nosotros. ¿Cómo se ha fijado el Señor en estos montes? ¿Ha oído nuestros rebaños? ¿Escuchaba, quizá, nuestras palabras? ¿Que miraba, nuestro Dios, a nuestro corazón? El deseo de su venida es gritado por sus hijos, en medio de los que, por la tardanza, aseguran y argumentan que no vendrá. ¡Ha venido, el Salvador…!
Continua llegint »

Carta a Jesús

Querido Jesús: De nuevo nos disponemos a celebrar con alegría tu nacimiento. No queremos despistarnos, no queremos distraernos con los adornos, con las luces, los escaparates y la música, Señor.

Es curioso que, con el paso de los años, en lugar de comprender mejor el hecho de tu encarnación, cada vez se nos muestra más como un misterio insondable. Sin embargo, nos conmueve pensar en su significado. Porque sabemos con toda seguridad que tu nacimiento como humano a nosotros nos representa vida, vida en abundancia, vida plena, vida eterna.

Cuando pensamos que, como Dios que eres, eres espíritu, y además infinito en todos tus atributos, nos asombra tu disposición a dejarte aprisionar por la limitación de la materia de un cuerpo, de un cuerpo de carne, de huesos, de sangre, formado por células y átomos, y tan pequeñito y desvalido al principio, el de un bebé. Y te sujetaste también al tiempo. Y sufriste cansancio, hambre, frío…

Que tu nacimiento en nuestra tierra era especial lo señalaba el ángel, rodeado de un gran resplandor, y todo aquel coro celestial que le acompañó. ¿Sabes? Alguna vez hemos deseado conocer cómo sonaría aquella música inigualable que anunciaba el nacimiento del niño-Dios, y por eso hubiéramos querido ser uno de aquellos pastores de Belén. ¡Cuántas veces hemos pensado que es una lástima no poder disponer de la partitura, o de una partitura simplificada, porque ya imaginamos que la música angelical no debe ser fácilmente transcribible a pentagrama! Continua llegint »

Honran la memoria del protestante Gabriel Sánchez, víctima del franquismo

AVILA, 07/12/2010 (Asoc. Gabriel Sánchez / Protestantedigital.com)

Entre las muchas historias de venganzas sangrientas durante la Guerra Civil está la de Gabriel Sánchez, un pastor evangélico. Fue asesinado tan sólo dos días después de que las tropas franquistas llegaran a Navaluenga (Ávila), el pueblo en el que residía junto a su mujer y dos hijas.
Había llegado a reunir 200 personas en las celebraciones dominicales y su impacto en muchos pueblos de Castilla y León le llevó a ser asesinado por un régimen que no permitía ninguna confesión de fe al margen de la Iglesia Católica. Ahora una asociación trabaja para recuperar su memoria y la de otros protestantes que fueron silenciados por el franquismo.

Él fue asesinado por no renunciar a su fe. Ahora, personas que han descubierto la historia y la valentía de Gabriel Sánchez han decidido formar una asociación sociocultural que lleva su nombre. Continua llegint »

Presentación de la Asociación Gabriel Sánchez en Navaluenga y en Villarramiel

La Asociación Socio-Cultural Gabriel Sánchez culminó su ronda de presentaciones el pasado 26 y 27 de noviembre, en Navaluenga (Ávila) y Villarramiel (Palencia), lugares donde fue ejecutado y donde nació, respectivamente, el pastor evangélico que da nombre a la Asociación, mi abuelo materno.

En ambos actos se explicaron los objetivos sociales y culturales de la Asociación con sede en Segovia, haciendo especial hincapié en la recuperación de la cultura y la memoria protestantes en esa provincia. Fue así como Juan María Galán, presidente de la Asociación, se encontró con el nombre del evangélico Gabriel Sánchez, que vivió en Sepúlveda (Segovia) durante unos años con su familia, a la vez que visitó muchas de las localidades de los alrededores para explicar el mensaje de la Biblia.

Como primer acto cultural de la Asociación en esos lugares se presentó la novela “Los Papeles del Abuelo” por parte de su autora, una servidora, que me desplacé junto a otros nietos y bisnietos desde Barcelona y Ávila.

En Navaluenga la presentación se llevó a cabo en el IES Valle del Alberche. Allí se nos hizo saber, por parte de una persona del público asistente, que Gabriel Sánchez no consta entre los muertos del pueblo durante la guerra, que sólo tienen relacionados a cuatro, que éste sería el quinto, y que no se entiende cómo “una persona buena acabó así”.

Aquesta presentació amb diapositives necessita JavaScript.

En Villarramiel, gracias a las gestiones de la doctora y amiga Paqui Capa y a la buena disposición del alcalde, el Sr. Fernando Herrador, se pudo llevar a cabo la presentación en la sala multiusos del Ayuntamiento, con un buen tiempo de coloquio al final.

Agradecemos a la Asociación todo el trabajo realizado hasta aquí y deseamos que Dios les acompañe en todos los ambiciosos proyectos que tiene por delante.

Y, por qué no decirlo, agradecemos la oportunidad de pasar unos días intensos en familia, con lágrimas, pero también con muchas risas… a pesar del frío polar que se gastan por aquellas tierras.

Hola,
 
Es muy posible que en alguna ocasión ya te haya contado la historia de mi abuelo, tan unida a la triste historia de este nuestro país.
Hubo alguien que consideró que era digna de ser recordada, de manera que puso su nombre a una asociación sociocultural. Este próximo fin de semana vamos a presentarla al lugar donde nació (Villarramiel – Palencia) y donde le mataron (Navaluega – Avila).
 
Aquí te paso los enlaces por si quieres leer la historia resumida.
 
 
 
Un saludo cariñoso,
 
Febe  🙂

El Joan

Recordo que aquell dia, en tornar a casa, vaig deixar les dues roses vermelles al costat del teclat de l’ordinador, mentre l’encenia. Però precisament no esperava cap correu nou: cercava correus del Joan. Cada pocs dies ell enviava algun power graciós, o amb alguna curiositat, o per fer reflexionar… Em neguitejava haver esborrat els missatges, perquè ja no me n’enviaria més.

Jo el recordo de petit, quan formàvem la quadrilla de cinc cosins que varem compartir els nostres primers jocs i riures i preguntes i la fascinació per la primera tele i la resta de germans més petits que es van anar afegint al grup i l’escola dominical i l’adolescència plena d’excursions i bromes amb la colla i els nostres casaments i les filles i els fills i aquests últims anys…

Així de ràpid ho recordo tot: des de les fotos en blanc i negre i aquelles primeres de colors que s’esvaeixen en el carabassa fins a la supertecnologia d’avui. Continua llegint »

En ocasiones, cuando se llega a ciertas situaciones en la vida y puedes permitirte el lujo de mirar atrás con relativa calma, quizá te sea concedido el apreciar algunos de tus aciertos y de tus errores. Vislumbras incluso las encrucijadas, aunque es posible que cuando las viviste no te percataras de que lo eran, e intuyes que, de haber tomado otro camino, las cosas quizá hubieran sido diferentes.

En mi caso, en los últimos años, y muy especialmente en estas últimas semanas, he sido consciente de lo que ahora entiendo que ha sido uno de mis mayores errores en la vida, y está relacionado con el ámbito de las aficiones. ¡Qué distinto hubiera sido todo si me hubiera fascinado el mundo del fútbol!

Ahora que estoy tomándome la cuestión de manera seria, me he dado cuenta de las infinitas ventajas que me he perdido. Por ejemplo, estar imbuida de un sentido de pertenencia compartido con cientos, con miles de personas, según la grandeza del club del que me haga seguidora. Y eso es importante, pues te hace sobrellevar mucho mejor ese tema que nos ronda siempre, el de la soledad. La oportunidad de conversar y discutir, creo que también puede ser de mucha ayuda en este aspecto: he observado, en algunas cafeterías por ejemplo, que puedes intervenir aunque no conozcas a nadie, y expresar tus opiniones sobre muy diversos temas relacionados con el fútbol. Continua llegint »