Esta página tiene las siguientes subpáginas.
Páginas
- Mis libros
- Mis fotos
- Mis artículos
- ¡Nuestra boca se llenará de risa!
- ¡Vaya ocurrencia!
- Bajo sospecha
- Cinco piedras lisas y una honda
- De héroes, cobardes y otras gentes
- El actor y la nada
- Goles y diccionario (I)
- Goles y diccionario (y II)
- La bella sinfonía
- Niños ciudadanos (I)
- Niños ciudadanos (y II)
- Otros Quijotes
- Perdón, ¿puedo pasar?
- Soñadores
- Y aun no queriendo… quiso.
- ¡Puaj, sangre!
- Yo no presto mi coche
- No era tu voz, Señor
- Mis actividades
- Quién digo que soy
Blogroll


Hola Febe
acabo de leer tu articulo “no presto mi coche” y me gustaria mucho tener una amiga tan generosa como tu, porque no abundan, desgraciadamente.
Hace poco me contaron de un anciano de la congregacion al que le pidieron que pasase a vuscar a un hermano con dificultad de venir al culto, ya que lo tenia muy cerca y les contesto:
“mi coche es de uso particular”
Ya ves todo un ejemplo de generosidad. Y ese es el problema que necesitamos urgentemente que nos prediquen con el ejemplo. Como dijo Pablo:
SED IMITADORES DE MI, COMO YO DE CRISTO.
Gracias por tu exhortacion y cuenta con mi amistad, necesito una hermana como tu.
QUE DIOS SE GLORIFIQUE EN TU VIDA.
Con amor en Cristo, Alicia.